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P. Me gustaría en esta ocasión, si le parece bien, abordar desde su punto de vista el problema de la significación del arte abstracto, si puede considerarse tal cosa como problema, claro.
R. Del arte abstracto se pueden decir muchas cosas, para empezar, esto mismo, que es un arte del que se ha hablado y escrito mucho, siendo un arte que podría, in extremis, no significar nada. Un arte que utilizando terminología semiótica, podría prescindir del signo, entendiendo como tal, según la vieja fórmula medieval, algo que está en lugar de algo para alguien.
Porque hay arte abstracto de tipo icónico, representación mimética de lo informe, como en las texturologías de Dubuffet, por ejemplo. Hay también arte abstracto basado en el signo indicio, en la huella, pienso por ejemplo en la poética del muro de Tapies. Sin olvidar, que todo en el universo es indicio sintomático, es decir, consecuencia de algo, salvo quizá, el propio universo. Y, por tanto, toda obra admite este nivel de lectura. Y evidentemente, gran parte del arte abstracto es o aspira a ser simbólico, como en Malevitch o Mondrian.
Pero finalmente hay un arte abstracto o una parte de todo arte abstracto que reniega de toda referenciación, que, incluso la combate militantemente, no sé si consiguiéndolo o no.
P. Siguiendo con su razonamiento ¿En qué proporciones hay icono o índice o, por el contrario, no hay denotación en su pintura más reciente?
R. Podría haber icono. Habrá usted reconocido en mis pinturas algunas figuras tridimensionales: cubos, tetraedros, octaedros, esferoides. Ilusión de tridimensionalidad surgida en el plano de proyección de la pantalla del monitor, por medio de la perspectiva, el sombreado propio y la sombra arrojada de los cuerpos. Podría decirse que donde hay perspectiva y sombreado hay representación y por lo tanto iconismo, aunque sea representación o iconismo de lo abstracto.
El hipotético holograma de una caja metafísica de Jorge Oteiza, podría ser tomado como un icono de una escultura abstracta o como un obra abstracta en sí (porque cómo distinguirla de una obra concebida directamente como holograma, realizada primeramente como tal, por el autor). Si percibo la obra como representación, entonces es primero icónica y luego abstracta, si la percibo como presentación, entonces es directamente abstracta. En esta ambigüedad se debate constantemente la parte tridimensional de mis pinturas.
En realidad la oposición abstracto icónico, como la oposición abstracto figurativo en su momento, nunca ha estado muy clara. Yo creo que abstracto e icónico puede ser todo, basta con hacer un tipo especial de proyección perceptiva que se detenga en la cualidad de las cosas, en el carácter significante, o busque una referencia externa.
En cuanto al signo indicio. Inevitablemente lo hay. Todo es indicio en el sentido de que todo es consecuencia de algo, todo está hollado por su causa. El movimiento de los cuerpos y las masas de color que aparecen en mis pinturas indica la existencia de algún tipo de fuerza o fuerzas motoras internas o externas. El trazo indica al trazador. El conjunto de la obra indica la inteligencia que la ha concebido, pues no puede ser obra del azar o de la naturaleza.
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“...constantemente se ha puesto a prueba a la pintura contra lo que está fuera de ella como arte: la fotografía, la palabra escrita, la decoración, la literalidad y la objetualidad. En otras palabras, la pintura ha sido objeto de una corrupción ininterrumpida; haciéndola impura en lugar de pura; haciéndola ambigua, incierta e inestable; y no limitándola a sus propias competencias. La pintura se ha mantenido unida a aquello que podría extinguirla, y eso ha incluido la posibilidad de que acabara sin poder distinguirse de la pintura de brocha gorda. También cabía la posibilidad de que las pinturas llegaran a ser indistinguibles de los objetos, las fotografías, los textos, etc. Pero, si bien la pintura se ha mostrado capaz de absorber todas estas cosas, siempre es igualmente posible que la pintura sea absorbida por ellas. en otras palabras, es la historia de la corrupción de la pintura como continuación de la pintura, pero una historia que no nos garantiza un final feliz, porque la corrupción de la pintura debe incluir, además, la posibilidad real de su desaparición."
David Batchelor.
“El tiempo, autor de autores."
Francis Bacon.
“Esta lenta araña arrastrándose a la luz de la luna, y esta misma luz de la luna, y tú y yo cuchicheando en el portón, cuchicheando de eternas cosas, ¿no hemos coincidido ya en el pasado? ¿Y no recurriremos otra vez en el largo camino, en ese largo tembloroso camino, no recurriremos eternamente?”
Nietzsche.
“El arte es largo y el tiempo efímero.”
Longfellow.
“Los hombres perecen porque son incapaces de unir el principio con su fin.”
Alcmeón.
“Según una teoría que la filosofía Shivaita denomina niyati (determinismo), el desarrollo del mundo, de las galaxias, de las especies o de los individuos, está regulado por ciclos [...] El primer estadio de la creación es el del espacio, el del recipiente en el cual el mundo va a poder desarrollarse y que, en el origen, no tiene ni límites ni dimensiones. El tiempo no existe todavía más que bajo una forma latente que podemos llamar la eternidad ya que no hay medida, no hay duración, no hay antes ni después.”
Javier Rouzaut.
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Manifiesto explicitista (1987).
El estilo en mi pintura (1987).
Síntesis Malevitch + Magritte (1987).
Variaciones Solaris (2009).
Auto Pigmalion (Sine die).
El estado del arte
Abstracción & Decoración
Fundido al fondo
El sueño de la pintura musical y las máquinas que lo hicieron posible |